Este libro nace de una experiencia pionera: la aplicación del psicoanálisis lacaniano al dispositivo grupal. Esta experiencia arranca del encuentro del autor con grupos “homogéneos” formados por personas que compartían un mismo sufrimiento, la anorexia-bulimia. Se trataba de teorizar una clínica de la anorexia-bulimia capaz de orientar eficazmente la aplicación del psicoanálisis a la terapéutica, siguiendo la enseñanza de Lacan. El reto que se abre para el psicoanálisis es el de cómo realizar una torsión de esta homogeneidad aparente para poner de manifiesto su reverso: la particularidad irreductible de la subjetividad. La dirección de la cura otorga un valor fundamental al denominado trabajo preliminar y remite a una serie de operaciones fundamentales que el pequeño grupo monosintomático de orientación analítica permite poner en juego.
Resumen tomado de Librería Paidós