Teniendo en cuenta que la Ley 51/2003 de 2 de diciembre, de Igualdad de Oportunidades, no Discriminación y Accesibilidad Universal de las personas con discapacidad obliga a las televisiones públicas a aumentar las cuotas de programación audiodescrita y subtitulada para sordos, la demanda de estos profesionales se va a incrementar progresivamente en los próximos años. Hasta ahora ambos se han formado principalmente en las empresas que los contrataban. No obstante, si realmente queremos que los productos audiovisuales sean verdaderamente accesibles, ha llegado el momento de plantearnos la necesidad de que su formación sea reglada, sistemática, rigurosa y coherente. Por ello, son varias las Facultades de Traducción e Interpretación que se están planteando incluir estas materias en los planes de estudios. Esta iniciativa coincide con el sentir de otros países europeos, en un momento en que toda la Universidad española dirige buena parte de sus esfuerzos a converger con el EEES.
Resumen realizado por los propios autores.