La autora, profesora de sordos con más de 30 años de experiencia ejerciendo la docencia en esta área, reconoce que “en muchos casos la metodología oral pura, bien implementada, consigue verdaderos éxitos, pues lo he experimentado en forma personal” aunque “indudablemente, no es el único camino por seguir”._x000D_
_x000D_Ella aboga por la idea de que el sordo, para integrarse en el medio social, debe conocer la lengua del lugar donde habite, incluso para acceder a la lectura como medio de obtener conocimientos significativos._x000D_
_x000D_Para que el niño sordo pueda decodificar mensajes verbales o escritos, deben dársele estructuras lingüísticas organizadas y nos propone usar la llave de Fitzgerald como recurso técnico para ayudar al niño sordo a estructurar el lenguaje._x000D_
_x000D_El libro se estructura en 6 capítulos: “Estimulación Temprana”, “Guía didáctica de la enseñanza”, “Reflexiones sobre la educación del niño discapacitadoEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Persona con discapacidad en su lugar. auditivo dentro de una filosofía oralista”, “Integración”. A destacar, el capítulo 5 que trata de los “Modos de comunicación en la sordoceguera” para acabar con un apartado dedicado a las “Conclusiones finales”_x000D_
_x000D_Crítica recogida de Integración: Revista de la Asociación de Implantados Cocleares (2001, mayo) 18
Revisión del signo “discapacidad” desde una perspectiva de derechos humanos.
El documento analiza la revisión del signo DISCAPACIDAD en la Lengua de Signos Española (LSE) a la luz del cambio conceptual hacia el modelo social