La crisis actual perpetuará aún más estas diferentes formas de exclusión. Con más del 90% de la población escolar mundial afectada porEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Tiene... en su lugar. los cierres de escuelas provocados por la COVID-19, el mundo se encuentra en medio del trastorno más inaudito de la historia de la educación. Las fracturas sociales y digitales han puesto a los más desfavorecidos en peligro de no seguir aprendiendo y abandonar los estudios. Las enseñanzas del pasado -como en el caso del ébola- han mostrado que las crisis sanitarias pueden dejar rezagadas a numerosas personas, en particular a las niñas más pobres, muchas de las cuales tal vez nunca vuelvan a la escuela.
La principal recomendación formulada en este Informe, a saber, que todos los agentes de la esfera de la educación profundicen en su comprensión de la educación inclusiva a fin de incluir a todos los educandos, haciendo caso omiso de su identidad, origen o aptitudes, llega en un momento oportuno en el que el mundo procura reconstruir de nuevo sistemas educativos más inclusivos.
En este Informe se definen diferentes formas de exclusión, y se explican sus causas y lo que podemos hacer al respecto. En este sentido, es un llamamiento a la acción al que debemos prestar atención ahora que intentamos preparar el camino para sociedades más resilientes e igualitarias en el futuro. Un llamamiento a acopiar mejores datos, sin los cuales no podemos entender o medir el verdadero alcance del problema. Un llamamiento a que las políticas públicas sean mucho más inclusivas, basándonos en ejemplos de políticas eficaces aplicadas en la actualidad, y obrando de consuno para tratar carencias convergentes, como vimos que son capaces de hacer los ministerios y departamentos gubernamentales tratándose de la COVID-19.