En esta obra, el autor nos narra su experiencia con Javier, un niño aquejado por el Síndrome de Asperger, con el que se volcó durante dos años, consiguiendo importantes resultados en su integración escolar.
Lo contado en este libro es importante y revelador, y además constituye un modelo de actuación útil para el profesorado y las familias de los niños y niñas afectados, ya que, en ningún caso se han llevado a cabo actuaciones sistemáticas para la formación del profesorado en la detección de niños con el síndrome de Asperger, y mucho menos en su integración sin traumas en el contexto del grupo-clase.
Cuando un profesor se enfrenta por primera vez a un sujeto con SA en el aula, por lo general experimenta un mar de confusión sin respuesta. Esto se debe a lo sorprendente y no menos paradójico de su sintomatología.
Un SA no es un autistaEn el SID sugerimos utilizar la palabra o expresión Persona con autismo en su lugar. y tampoco un superdotado. Su disarmonía en el desarrollo a primera vista nos hace pensar en pequeños «genios» para ciertas cosas y «retrasados» para otras. Demuestran su genialidad cuando hablan acerca de sus temas obsesivos de interés en los que desarrollan una habilidad extraordinaria.
Esta inusitada capacidad, unida a su excelente memoria, percepción visual y lenguaje formalmente pedante conforman esa genialidad extraña.
Conocer y comprender las necesidades de un sujeto con SA es el primer paso para la ayuda. Para ello es preciso programar cuidadosamente el camino, buscando siempre información y apoyo de la familia.
A pesar de que el objetivo de esta obra no es teorizar, se incluye al principio una síntesis teórica que servirá al lector para tener un conocimiento básico del síndrome y le será útil como punto de referencia. Espero mostrar con ello de una forma clara de qué manera y en qué grado se manifestaban en él las características genéricas del síndrome de Asperger.
Resumen tomado de Espaciologopédico