La calidad es un concepto polisémico, por tanto con diversidad de interpretaciones, aunque de modo genérico se puede decir que la calidad implica el grado en que un conjunto de características de un producto se aproximan a lo que el cliente espera de él.
La medición de calidad de los servicios sanitarios y las unidades de gestión clínica se presenta como una herramienta indispensable para el aseguramiento de una buena prestación sanitaria. Por otra parte, la medición de la calidad supone también una parte del proceso de mejora continua al ir identificando deficiencias en el proceso de atención, lo que favorece la implementación de medidas correctoras. Además de ello, la medición de la calidad permite la comparación de la producción sanitaria de modo que pueda servir para analizar la competitividad de la misma en relación a estructuras sanitarias similares.
La calidad asistencial en una unidad clínica de rehabilitación debe incluir dimensiones entre las que se incluyen: actividad y rendimiento, accesibilidad para el ciudadano, seguridad del paciente, orientación al ciudadano y satisfacción, continuidad asistencial, disminución de la variabilidad de la práctica clínica, adecuación de la prescripción y consumo de fármacos, gestión económica, etc.
Una de las herramientas más útiles en la medición de la calidad asistencial en una unidad de gestión clínica de rehabilitación es el empleo de indicadores de calidad. Estos deben ser objetivos, medibles, aceptables, relevantes y basados en la evidencia. Su finalidad es identificar problemas o situaciones de mejora potencial o desviaciones de la práctica estandarizada.
Resumen recogido de la revista