Los jugadores de baloncesto son deportistas de élite, expuestos a un ejercicio con un gran componente excéntrico y anaeróbico y, por consiguiente, la intensa competición deriva en estrés, y puede condicionar la forma física y, consecuentemente, el rendimiento deportivo.
Sin embargo, es poco conocido lo concerniente a los posibles métodos para detectar y prevenir el estrés, lo cual está directamente relacionado con los cambios hormonales que se producen a lo largo de la fase regular de la temporada deportiva.
El propósito de este trabajo es mostrar los datos referentes al comportamiento de las hormonas, cortisol, ACTH y testosterona en relación con el rendimiento deportivo medido a través de la estadística oficial, esto es, medido en términos de eficacia.
Los resultados obtenidos sugieren que los métodos de recuperación (procedimiento fisioterapéutico), así como los períodos de recuperación, dentro de la planificación, podrían reducir el impacto del estrés sobre el organismo del deportista, facilitando los procesos regenerativos, y contribuyendo con ello a mejorar el rendimiento deportivo
Resumen realizado por el/los autores recogido del propio artículo